La tarde de ayer la pasé tumbada en el sofá: viendo una película de época, leyendo y retomando el dobladillo de un mantel que abandoné hace más de 8 meses.
Toda esta felicidad pasajera aderezada con un ron Habana 7 años con mucho hielo.
En general no bebo pero cuando más me gusta y lo disfruto es cuando estoy sola en casa. Alguien dirá que eso no es sano pero a mí me funciona mejor que un Lexatín.
Se me ocurre que un buen masaje puede ser mejor pero el ron lo tengo en casa y el masajista no.
miércoles, agosto 02, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario