Me siento el perejil de todas las salsas. Reunión, reunión, reunión, curso, reunión inexistente.
Voy, vengo ¿estamos encantados? ¿Si? ¿Tenemos alguna razón? ¡Damos gracias! ¿por qué?
Hablamos esta tarde ... ¿cuándo es por la tarde? ¿Ya no? ¿Me lo tengo que imaginar?
No entiendo nada. ¡Qué pena!
Dos clases de amor: Notas del destino
Hace 1 semana
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