Ahora que han llegado los calores, y la casa de una servidora a las cuatro de la tarde es el infierno en ebullición, vuelvo a plantearme la misma pregunta de todos los años ¿por qué la gente tiene tanto afán por marcharse al sur a pasar calor?
Ya sé que no es lo mismo el calor valenciano, murciano, almeriense o catalán, por poner un ejemplo, que el calor valenciano, murciano, almeriense o catalán a la orilla del mar. ¡Vale! Acepto pulpo, pero ¿qué me decís de las sofocantes noches valencianas, murcianas, almerienses o catalanas?
Con lo relajante que resulta que lleguen las nueve de la noche y una se tenga que poner una rebequita para combatir el fresco de la noche, ¡umm!
¡Está visto que no conseguiremos comprendernos!
EL AMOR SECRETO DE JANE AUSTEN TRADUCIDO AL INGLÉS
Hace 2 semanas.
1 comentario:
Tienes razón. Y fíjate yo que voy desde Holanda. Antes por los niños: había que esperar las vacaciones, pero ahora ya se ha convertido en rutina... Y sin embargo ... está tan animado todo en verano, y sobre todo ... ¡la playa, que me encanta! aunque ya no tengo ese interés en hacer compañía al sol todo el día. Un abrazo.
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